5 formas de aprender a estar bien con uno mismo y con los demás

4 persone felici di cultura ed etnie differenti stanno insieme con le mani le braccia rivolte verso l'alto guardando un panorama

No se necesitan muchas cosas para estar bien con uno mismo, se necesitan las esenciales.

5 persone felici di cultura ed etnie differenti stanno insieme con le mani le braccia rivolte verso l'alto.

¿Te preguntaste alguna vez por qué a veces te pasa de sentirte perdido e insatisfecho a pesar de tener más o menos todo lo que necesitás? Estar bien con uno mismo es un verdadero desafío, y probablemente vos también hayas sentido esa sensación de malestar que te hace sentir inútil o que no estás haciendo nada interesante con tu vida.

Capaz pasás también mucho tiempo comparándote con los demás y con sus vidas, y eso te hace sentir todavía peor. La búsqueda de la felicidad seguido lleva a la frustración y a la incertidumbre. Sobre todo cuando la buscamos en el lugar equivocado. Perseguimos un montón de objetivos, queremos obtener resultados lo más rápido posible y las cosas que deseamos ¡las queremos ver concretadas ya mismo!

A pesar de todo, seguís sintiendo esa sensación de malestar interior.

En este artículo me gustaría alivianarte esa carga emocional a través de 5 formas útiles, aunque simples, para aprender a estar bien con vos mismo. Créeme que son todas cosas que tenés a disposición; solo tenés que aprender a usarlas.

¿Estás listo? ¡Arrancamos!

Estar bien con uno mismo: ¿por qué es tan difícil?

Estar bien con uno mismo es una de las necesidades primordiales del ser humano. Por desgracia, hay que decir que no es tan fácil como parece, y créeme que no es culpa tuya. Todos los días nos encontramos luchando contra una sociedad que quiere decirnos cómo tenemos que vivir nuestras vidas, qué tenemos que hacer, qué tenemos que decir, etcétera, etcétera.

No solo eso: parece que cuanto más tiempo pasa, más aumentan las dificultades ligadas a la vida de todos los días, como por ejemplo la frustración. Como habrás notado, la frustración no se frena ante nada y seguido se gana mucho espacio en la mente de las personas.

Por ejemplo, la frustración puede entrar a formar parte de tu vida desde chico o de repente, después de un evento o un factor desencadenante. La frustración puede estar ligada a la existencia, a lo impredecible de la vida y a las propias limitaciones. Las enfermedades, los imprevistos y los problemas inesperados pueden hacerte vivir en un constante estado de alerta.

Por no hablar de las frustraciones ligadas a las relaciones con los demás, esas que te hacen sentir en desacuerdo con todos y con vos mismo/a. El miedo a quedarse solos o a no ser aceptados. ¿Querés que hablemos de las injusticias que nos rodean? Esas también te pueden hacer perder la tranquilidad, sobre todo si sos una persona muy sensible.

Hay muchos factores que nos pueden impedir estar bien con nosotros mismos y, si no hacés algo desde ahora, podés encaminarte hacia un montón de problemas emocionales y físicos.

Lo que entendí en mi experiencia de vida es que no son las circunstancias externas las que definen nuestra felicidad y, si queremos, podemos estar bien con nosotros mismos independientemente de cómo vayan las cosas a nuestro alrededor.

Obviamente no quiero generalizar ni mucho menos ser categórico. Estoy convencido de que vos también podrías estar entre aquellos que lo intentan con toda el alma, pero no logran estar bien. Si es así, no te preocupes, no estás solo/a.

Probá vos también hacer estas 5 cosas y estoy seguro de que vas a poder cambiar la percepción de las cosas. Probablemente no resuelvas tus problemas de forma definitiva, pero vas a lograr gestionar mejor la situación.

Una de las primeras cosas que aprendí a hacer para estar bien conmigo mismo es la escucha.

1. Aprender a escuchar

Escuchar no es para cualquiera. Vivimos en un contexto social donde todos hablan y pocos escuchan. Saber escuchar a los demás significa saber escucharse a uno mismo, y esto es fundamental por varias razones.

Cuando escuchás con atención a los demás, demostrás que te importa lo que tienen para decir y eso genera un gran respeto a tu favor. Escuchar atentamente y con sinceridad genera una gran empatía hacia los demás y esto te pone en condiciones de entender los sentimientos ajenos. Saber escuchar significa, antes que cualquier otra cosa, saber comunicarse.

Las personas que no escuchan tienen muchas más probabilidades de equivocarse al dar respuestas, juzgar por las apariencias y ofender a los demás. ¡Todo empieza por la escucha!

¿Qué podrías hacer? ¡Primero que nada, empezá por escucharte a vos mismo! Yo lo hago a través de la escritura de un diario. Casi todos los días le dedico un poco de tiempo a escuchar las emociones que siento respecto a un tema determinado y las anoto en mi diario. Te puede parecer algo banal o infantil, pero créeme que los resultados son increíbles.

Saber escucharse significa vivir una vida más consciente y más feliz. Esto es porque cuando le dedicás un poco de tiempo a vos mismo y a tus sentimientos, lográs gestionar mejor las situaciones de la vida, las relaciones con los demás y con vos mismo. Saber escuchar te vuelve un observador hábil, que sabe cuándo es el momento de hablar y, sobre todo, cómo hacerlo. Escucharse es la clave para aprender a estar bien con uno mismo.

2. Aprender a observar

¡Observar no es lo mismo que ver! Con los ojos vemos muchas cosas, pero te habrás dado cuenta de las veces en que no veías algo que tenías abajo de la nariz. Le pasa a todo el mundo, es normal.

Saber observar significa mucho más. Me gusta la definición de la palabra «observar» que da el diccionario: observar puede significar también guardar, custodiar o considerar. Como podés notar, son tres acciones que indican un esfuerzo mayor, pero con un resultado diferente al simple ver o mirar.

Aprender a observar significa prestar atención con el objetivo de poder custodiar un recuerdo, o considerar con atención una circunstancia, un paisaje o una linda sonrisa. Vas a estar de acuerdo conmigo en que observar te permite vivir tu vida a un ritmo más lento y más agradable.

Para aprender a hacerlo, hace algunos años empecé a describir en mi diario todas las emociones que me transmitían ciertos paisajes o las lindas sonrisas que había visto durante mis viajes. Capturar esos recuerdos me ayudó a vivir mejor el presente y a ser más agradecido con lo que me rodea. Aprender a observar me enseñó a estar bien conmigo mismo, y eso me hace verdaderamente feliz.

3. Aprender a ser más agradecidos

Te habrás fijado vos también en que la palabra GRACIAS se está extinguiendo, ¿verdad? Bueno, espero que no estés entre esos, porque la gratitud es la clave de la felicidad.

Escribí un artículo realmente lindo sobre este tema porque creo que es un factor importante para el bienestar de las personas. ¡Lo encontrás acá!

La gratitud es un verdadero antídoto contra la negatividad. Cuanto más agradecidos somos, más positivos nos volvemos. No hace falta que te diga qué efectos tiene en nuestra mente ser positivos. Te sentís más motivado, más optimista y definitivamente más contento con tu vida.

Últimamente se habla mucho del diario de gratitud, y no sabría decirte si es algo bueno para incentivar a la gente a estar mejor o si es porque las personas se están olvidando de la importancia de ser agradecidas; en cualquier caso, vos podés empezar a hacerlo y vas a notar beneficios en poco tiempo.

Con un simple cuaderno y una lapicera, anotá solo tres cosas por las que estés agradecido. ¡Solamente tres! Estar bien con uno mismo es más fácil cuando se muestra gratitud.

4. Aprender a perdonar

Seguido, entre las cosas que nos impiden estar bien con nosotros mismos, está la ausencia del perdón. El perdón se relaciona con nuestro pasado y esto entra en neto contraste con el deseo de nuestra mente de proyectarse hacia el futuro. No perdonar a los demás significa mantener una puerta abierta al pasado donde los recuerdos que hay adentro son de todo menos agradables.

Obviamente no es fácil perdonar a alguien que nos hirió o nos dañó gravemente. No estoy acá para decir que si no lo hacés sos una persona despreciable o sin corazón; al contrario, te entiendo perfectamente. Yo también me encontré en la situación de tener que perdonar a personas cercanas que me lastimaron.

Te quiero contar más: empecé a escribir cuando era chico y el motivo estaba ligado a la ausencia de mi padre. El abandono de su parte me llevaba en una única dirección: preguntas sobre preguntas, porqués sobre porqués. Cuando las respuestas eran confusas me enojaba y no me gustaban las emociones que sentía. Sobre todo porque no era culpa mía.

Entonces empecé a escribir todos los sentimientos que me pasaban, las dudas, la rabia y mis respuestas. Me daba cuenta de que cuanto más escribía, más tenía el cuadro completo de la situación. Después de un año más o menos, cuando releía mis palabras, en algunas me veía reflejado y en otras no me reconocía, y entendí que escribir me estaba transformando desde adentro.

No quería ser rencoroso ni estar enojado y empecé a escribir sobre eso, hasta que adquirí una conciencia tal que me permitió vivir en paz conmigo mismo a pesar de no haber encontrado todas las respuestas. Perdonar es otra clave para aprender a estar bien con uno mismo.

5. Rodeate de personas que te ayuden a crecer y a estar bien

Hoy por hoy es verdaderamente difícil encontrar amigos en los que se pueda confiar, pero si sabés cómo encontrarlos, tu vida puede cambiar para mejor. Un poco como los billetes: es más fácil aprender a reconocer cuáles son los verdaderos que los falsos. ¡De lo contrario te confundís y perdés tiempo y plata!

Para reconocer a un amigo verdadero, en lo que a mí respecta, primero hay que hacerse una pregunta: ¿Qué clase de amigo soy yo? La respuesta a esta pregunta es fundamental dada la importancia del tema. Más allá de eso, podrías preguntarte:

  • ¿Soy un amigo en el que se puede confiar?
  • ¿Respeto las decisiones de los demás incluso cuando no estoy de acuerdo?
  • ¿Estoy ahí en los momentos de dificultad?
  • ¿Me ofendo enseguida y pienso que todo gira a mi alrededor?
  • ¿Estoy dispuesto a pedir perdón?

Estas y otras preguntas son necesarias para entender si soy ese tipo de amigo del que me rodearía. Seguido me encontré en situaciones que pusieron a prueba la respuesta a esas preguntas y escribía sobre eso en mi diario. Esto me llevó a convertirme en esa clase de persona que es definida como amigo por los demás.

Está en vos elegir con quién querés pasar tu tiempo. Pero sabé que las personas que frecuentás tienen un gran impacto en tu vida. Así que elegilas con cuidado, pero antes que cualquier otra cosa, convertite en ese amigo que todos quisieran tener, y no por lo que tenés o por el puesto que ocupás, sino por lo que sos en tu interior. Todo lo demás no importa.

Los amigos verdaderos demuestran que se quieren en cada circunstancia, independientemente de todo. ¡Acordate de que o es amor o no es nada!

¡Te mando un abrazo y nos vemos en mi blog!

Dome Ghost/Copywriter & Blogger

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