Por qué es importante gestionar los pensamientos y cómo hacerlo: 3 consejos útiles para gestionar tus pensamientos

¿Alguna vez reflexionaste sobre dónde nacen los pensamientos? El hecho mismo de pensarlo ya es un pensamiento más.
Justo el otro día, releyendo algunos de los pensamientos que anoto en mis diarios, me pregunté: ¿pero cómo hago para pensar en todas estas cosas? De ahí surge la pregunta a la que me gustaría responder en este artículo.
Podríamos decir que los pensamientos son un poco como las nubes que cruzan el cielo de tu mente. Algunas veces llueve, otras veces sale el sol. En cualquier caso, se necesitan ambas cosas para tener un equilibrio. Pero la pregunta es: ¿dónde nacen los pensamientos? Y, sobre todo, ¿cómo podés aprender a gestionarlos para tener una vida más satisfactoria?
¿Dónde nacen los pensamientos?
La mente humana es un órgano complejo y a la vez fascinante. De hecho, es capaz de generar una infinidad de pensamientos. Por esta razón es importante saber gestionarlos; de lo contrario, te volverías loco. ¿Pero de dónde nacen exactamente?
Los pensamientos son el resultado de una serie de interacciones conectadas entre sí. Por ejemplo:
- Experiencias del pasado: Todo lo que viviste, ya sea de forma positiva o negativa, influye en tus pensamientos y en tus percepciones. Muchas veces un pensamiento nace de una imagen que ves, de un olor que sentís o de algo que escuchás. En la mayoría de los casos, todas estas cosas están conectadas a una experiencia del pasado. Aunque dure solo unos segundos, eso basta para dar vida a un nuevo pensamiento.
- Nuestras emociones: ¡Las emociones dan vida a muchísimos pensamientos! Por ejemplo, un determinado evento o una escena que ves puede activar una o más emociones a la vez (un poco como en Inside Out / Intensamente), y estas generan pensamientos relacionados con la circunstancia que estás viviendo. Muy seguido nos preguntamos el porqué de una acción que hizo alguien, o nos imaginamos cómo habría sido si… Así que, como habrás notado, es muy fácil darle vida a un pensamiento.
- Nuestras creencias y convicciones: Las cosas en las que creemos y de las que estamos extremadamente convencidos tienen un gran impacto en la creación de un pensamiento. Todo lo que pasa a nuestro alrededor manda señales fuertes a nuestra mente y esto puede dar origen a nuevos pensamientos. Por ejemplo, si vemos o escuchamos algo que no va con nuestras ideas, inmediatamente nace un pensamiento de comparación con lo que ya sabemos. De igual manera, si escuchamos o vemos algo alineado con nuestras creencias o convicciones, automáticamente nace un pensamiento que confirma lo que sabemos.
- Nuestro presente: Todo lo que hacemos durante el día tiene un profundo impacto en nosotros. A pesar de estar muy ocupados en varias actividades, siempre va a haber detalles o distracciones que hagan nacer pensamientos en nosotros. Algunos de estos positivos y otros negativos. También hay pensamientos muy intrusivos y otros un poco más superficiales que se van rápido.
Como te podrás imaginar, estos 4 factores pueden influir un montón en nosotros y en la forma en que nos relacionamos con los demás. Por esta razón es muy importante saber gestionar bien nuestros pensamientos. Entender qué pensamientos nos pueden ayudar es útil para poder tener días más productivos, felices y satisfactorios. Por otra parte, es importantísimo eliminar de raíz todos los pensamientos negativos.
¿Por qué es importante gestionar los pensamientos?
Los pensamientos no son simples observaciones de la realidad, sino que tienen un poder enorme sobre nuestra vida. Sí, ¡también sobre la tuya! Todo lo que pensamos y, sobre todo, cómo lo pensamos, puede marcar tu existencia.
¡Saber pensar es fundamental para nuestro bienestar psicofísico! Pensar de manera negativa y rumiar sobre el pasado puede llevar al estrés, la ansiedad y la depresión. Incluso puede derivar en trastornos obsesivo-compulsivos. A todo el mundo le pasa tener pensamientos negativos, es más, es normal ya que no tenemos el control de todo lo que pasa a nuestro alrededor.
Sí, ya sé que te gustaría, pero no podés tener todo bajo control. Capaz ya lo sabés, pero si lo intentás, vas a conseguir el efecto contrario. Así que si te pasa tener un pensamiento negativo, no te preocupes. Es verdad, no podés impedir que entre a tu mente, pero hay algo que sí podés hacer: ¡no permitas que eche raíces en tu cabeza! No le des mucho espacio y sacalo rápido de la mente; de lo contrario, después va a ser difícil liberarla de ese pensamiento.
Por el contrario, los pensamientos positivos y constructivos pueden mejorar tu calidad de vida y ayudarte a alcanzar tus metas. Los pensamientos positivos tienen un efecto benéfico en todo lo que hacés y te ayudan a enfrentar las cosas con una actitud optimista y positiva. Concentrate en los beneficios que vas a obtener si pensás en positivo.
Probablemente estés pensando: «Bueno, Dome, ¡no es tan fácil mantenerse positivo cuando todo a mi alrededor va mal!». ¡Y cómo darte la razón! Es más, últimamente la vida se está poniendo un poco pesada en muchos aspectos como la economía, los imprevistos, las enfermedades y las relaciones con los demás. Entonces, ¿cómo podés gestionar mejor tus pensamientos?
Dónde nacen los pensamientos: ¡gestionarlos a favor del bienestar!
¡Te quiero dar 3 sugerencias prácticas que yo mismo pongo en marcha para manejar mejor mis pensamientos! Voy a ser muy breve, ¡pero van a ser consejos súper prácticos que podés aplicar desde ahora mismo! Arranquemos por esto:
1. Aprendé a observar dónde nacen los pensamientos
Probablemente te preguntes: «¿Pero cómo hago para observar mis pensamientos si los tengo todos metidos en la cabeza?». ¡Excelente pregunta! Fíjate que cuando estás sobrecargado de pensamientos, lográs ver más o menos el desorden mental que tenés a través de las sensaciones físicas que estás sintiendo, como dolor de cabeza, tensión en las sienes o una molesta sensación de ahogo.
Probá agarrar esos pensamientos y escribilos en un cuaderno. ¡Liberate transportando esos pensamientos de la mente al papel! Hay muchísimas pruebas científicas que demuestran que escribir los pensamientos negativos en papel los reduce drásticamente. Más allá de esto, anotarlos te ayuda a darles forma y a ver su gravedad, por así decirlo; esto te va a ayudar a no entrar en pánico porque, mientras los escribís, te vas a dar cuenta de que no son tan graves como parecen.
2. Desafiá los pensamientos negativos y dales un KO
Cuando te des cuenta de que un pensamiento negativo está por llegar, antes de que se gane su espacio, hacete estas dos preguntas:
- ¿Este pensamiento tiene bases reales o es fruto de mi imaginación? * ¿Este pensamiento acaba de nacer o ya vengo pensándolo desde hace días? Después, tras haberlo reflexionado por un momento, si veo que no logro darle una respuesta solo con pensarlo, en ese punto agarro mi cuaderno y escribo las respuestas. Seguido esos pensamientos no son nada negativo ni tan trágicos como creía.
Acordate, cuando llegue un pensamiento decile: «¡STOP! Antes de entrar tengo que hacerte dos preguntas. ¡Podés elegir responder o volverte por donde viniste!». En la mayoría de los casos, si entrenaste bien la mente, se van sin siquiera responder.
3. Rodeate de personas positivas
Las personas con las que interactuás influyen en tus pensamientos y en tus emociones. Buscá pasar tiempo con gente que te inspire y te apoye. Estate con personas que no se vivan quejando, evitá a los que critican todo y a todos, y rodeate de gente optimista.
Si alguien del grupo te habla mal de otra persona o se queja, decírselo claramente pero con amabilidad. Podrías decir:
- «Disculpa que te interrumpa, pero tuve un día difícil y de verdad necesitaría relajar la mente con algo positivo. ¿Podemos hablar de otra cosa?» * «¿No hay absolutamente nada positivo de lo que podamos hablar?» ¡Todo depende de vos! Acordate, ¡el problema no es de aquel o aquella que habla mal, sino de los que los escuchan! Podés romper esa cadena cuando quieras, ¡si es que lo querés!
En conclusión: ¿dónde nacen los pensamientos?
En conclusión, nuestros pensamientos son el producto de 4 elementos que influyen muchísimo en nuestra vida. Nuestro pasado, las emociones, nuestras creencias y convicciones, y nuestro presente dan vida a todos nuestros pensamientos.
Comprender los orígenes de nuestros pensamientos nos permite adquirir una mayor conciencia de nosotros mismos y de cómo funciona nuestra mente. Aprender a reconocer y gestionar los pensamientos negativos es un paso fundamental para promover el bienestar emocional y mejorar tu calidad de vida.
A través de la escritura de un diario, podés gestionar de la mejor manera tus pensamientos y guiarlos hacia la conciencia. ¿Intentaste alguna vez escribir un diario? Bueno, ¡podrías empezar ahora mismo!
Si de plano no tenés idea de qué escribir, probá el generador de ideas en la página de inicio. Si en cambio pensás que escribir no es útil o no conocés todos los beneficios del journaling, descargá gratis mi guía: ¡10 razones por las que deberías empezar a escribir! Mientras tanto, te mando un abrazo y nos vemos en el próximo artículo.
Un abrazo,
Dome Ghost/Copywriter & Blogger