Escribir un diario de viaje: ¡hecho cómo hacer que un viaje sea inolvidable!

Una persona scrive nel suo diario seduta ai margini di un lago e un bellissimo panorama con delle montagne innevate

¡Escribir un diario de viaje nunca fue tan hermoso! Si amás viajar, no te podés perder esta guía completa sobre el travel journaling.

Ispirare le persone a viaggiare con un diario e gli elementi necessari

Siempre amé viajar y descubrir nuevos horizontes. Pero ¿sabés una cosa? Lo que hizo que mis viajes fueran verdaderamente lindos y significativos fueron el papel y la lapicera. Sí, escribir un diario es la parte más emocionante de cada una de mis aventuras.

En los distintos viajes que hice, me di cuenta de que, además de las fotos y la gastronomía típica de cada lugar, lo que escribía volvía la experiencia todavía más vívida y significativa. Cuando viajamos, nuestro cuerpo y nuestra mente son asaltados por las emociones, y yo, para conservarlas y revivirlas, siempre las atrapé sobre el papel. Un pequeño cuaderno Moleskine, mi lapicera, y el viaje se volvía aún más hermoso.

Pero ¿qué es un diario de viaje y por qué te recomiendo llevar uno? Es muy simple: el journaling de viaje es una práctica que consiste en llevar un diario creativo de tus experiencias, emociones y recuerdos vinculados a los viajes. Para mí, es una forma de expresarse libremente, de mostrar gratitud, de gestionar el estrés y de aprender de lo que se vive durante el propio viaje.

Escribir un diario durante un viaje también te puede ayudar a aclarar tus pensamientos y sentimientos. Además de esto, podría prevenir ciertos estados de ánimo negativos y, sobre todo, a conocerse mejor. Creo que a través de la escritura se adquiere un tipo de conciencia a la altura de nuestros problemas. Diría que escribir un diario durante un viaje extrae lo mejor de nosotros y absorbe lo mejor del viaje. ¡De esta manera se vuelve único!

Pero vayamos directo a la parte más interesante de este artículo. Para escribir un diario de viaje, hay diferentes técnicas y herramientas que podés usar. Acá abajo encontrás 5 cosas que yo hago cuando preparamos mis viajes. ¿Estás listo? ¡Arrancamos!

5 consejos prácticos para empezar a escribir un diario de viaje

1. Elegí el método que más te guste

Ya sea papel y lapicera, la computadora o directamente en tu smartphone. Yo en lo personal estoy a favor de un buen cuaderno con líneas casi invisibles y una lapicera negra. Escribo de corrido y todo queda ahí, tal cual como lo veo en ese momento. Aunque las notas en el iPhone seguido me acompañaron cuando de plano no podía usar papel y lapicera. Difícilmente me quedo sin hojas o sin tinta.

2. Encontrá un momento del día en el que te sientas tranquilo e inspirado

Podría ser a la noche antes de irte a dormir o a la mañana apenas te despertás. Yo suelo escribir tanto a la mañana como a la noche. No te voy a negar que me encontré escribiendo también poco después de haber comido un plato típico verdaderamente exquisito o de haberme cruzado con una linda sonrisa. ¡Amo las lindas sonrisas!

3. Escribí libremente lo que te pase por la mente, sin preocuparte por la forma o la gramática

Podés usar el freewriting (escritura libre), es decir, escribir sin parar durante un tiempo preestablecido, o el guided journaling (journaling guiado), que consiste en seguir preguntas o disparadores que te guíen en la reflexión. Te doy un ejemplo:

  • ¿Qué espero de este viaje?
  • ¿Cómo puedo usar esta experiencia para crecer?
  • ¿Cómo puedo entender la cultura de este lugar?
  • ¿Qué me enseña esto sobre la vida?

Yo suelo usar preguntas guía y voy escribiendo las respuestas. Créeme, te puede abrir la mente de forma descomunal.

4. Sumá elementos visuales a tu diario

Agregá fotos, dibujos estilizados, collages, calcomanías, boletos de metro o de colectivo, o folletos. Personalizá tu diario con colores, decoraciones, citas o aforismos que te gusten o te inspiren. Mejor aún, creá tus propias citas y aforismos. Esto va a generar en vos un sentido de autoestima muy potente que te va a hacer sentir orgulloso de vos mismo.

5. Releé tu diario cada tanto para repasar tus viajes y tus progresos personales

A diferencia de otros tipos de diario, como por ejemplo ese donde escribimos traumas y miedos, el diario de viaje despierta emociones sanas y recuerdos ligados a la aventura y a lo que aprendiste.

Espero haberte dado algunas ideas útiles para empezar tu diario de viaje, pero no quiero dejarte solo con esto. Capaz te estés preguntando: «¿Pero de qué sirve escribir mientras estoy de viaje?». Obviamente cada uno disfruta los viajes de la manera que prefiere, pero yo, al escribir, los llevo para siempre conmigo.

Cuando nos preparamos para un viaje, nuestra mente y nuestro cuerpo sienten muchas emociones al mismo tiempo. Te habrá pasado a vos también, estoy seguro. Entre las distintas emociones, también hay expectativas, más o menos racionales. Para no llevarme una decepción con mi viaje, siempre escribo todo lo que espero de esa aventura de forma racional. Esto me ayuda porque las emociones empiezan a jugar a mi favor y me siento más dueño de la situación. Y créeme que los beneficios son muchos. Acá abajo encontrás al menos 7, aunque para mí son muchísimos más.

¿Cuáles son los beneficios de escribir un diario de viaje?

Como escribí al principio, el diario hace que el viaje sea verdaderamente significativo. Reflexioná sobre esto: la mayoría de las cosas que conocemos de la historia pasada y de los descubrimientos hechos en los últimos años nos llegaron a través de documentos escritos o diarios de navegación, como en el caso de Cristóbal Colón.

Como bien sabés, en aquella época no existían los malditos smartphones, no había YouTube ni ninguna otra forma de compartir digitalmente. O escribían o dibujaban. ¡STOP! A lo largo de los años se encontraron cientos y cientos de manuscritos, rollos, hojas de papiro y tanto más. Si no hubiera sido por la escritura, hoy sabríamos poco o nada, y la mayoría de las cosas serían un misterio. Gracias a la escritura hoy sabemos un montón sobre la historia del ser humano.

A nivel personal, te puedo decir que escribir un diario de bitácora o de viaje me ayudó muchísimo. ¡And además me divierte, si querés saberlo! Me gustaría enumerarte algunos beneficios que yo mismo experimenté y otros que encontré interesantes leyendo otros blogs:

  • 1. Mantiene la memoria aguda, estimulando el cerebro: Durante mis viajes, me di cuenta de que cuanto más escribía ciertos detalles, mejor los recordaba al 100%, incluyendo las emociones que sentía. Por ejemplo, te podría decir pelo por seña qué sabor tenían los tacos que comimos hace 10 años con mi esposa en México, perdidos en el Yucatán. O el pulpo a la plancha en Galicia, España, condimentado con pimentón. Pero no solo la comida: también los olores, los colores, las plantas que nunca había visto y las telas de los mercaditos locales. Créeme, nunca te vas a olvidar de lo que escribís y vas a poder disfrutar de nuevo ese viaje cada vez que lo leas, sin pasar por alto ningún detalle.
  • 2. ¡Mejora el estado de ánimo!: Definitivamente lo considero una verdad absoluta. En el viaje que hicimos a los Estados Unidos, a Nueva York, recuerdo que estaba muy estresado porque venía de un par de años de duro trabajo que me habían dejado literalmente KO. Por no hablar del hecho de que ya se empezaba a hablar del COVID-19. Así que mientras estaba en el vuelo, decidí escribir cómo me sentía y, sobre todo, qué quería lograr con ese viaje. Tiempo tenía, considerando las 10 horas de vuelo desde Madrid, así que escribí todo lo que NO quería hacer y lo que sí quería hacer. También te puedo decir que anoté lo que no quería pensar. Y así fue. Nada de cosas negativas, nada de personas tóxicas, ninguna discusión que hubiera quedado en suspenso… ¡NADA! Créeme, disfruté el viaje al máximo. Era como si hubiera entrado a la configuración de mi cerebro y hubiera programado su modo de pensar para esos días de vacaciones. Me sentía más liviano y de buen humor.
  • 3. Refuerza las funciones emotivas, regula las emociones negativas y potencia las positivas: Cuando escribís, accedés a zonas muy profundas de tu propio ser. Al escribir vas a notar que el flujo empieza a mandar y vas con el piloto automático. Mientras escribís, te vas a dar cuenta de que la conciencia se hace notar. En ese punto, tenés que regular tus emociones intentando evitar lo negativo o, al menos, ver lo positivo dentro de lo negativo. Créeme, cuando te reflejás en tu propio ser, sin juicios externos, te das cuenta de que no querés ser negativo, sino más optimista, positivo y equilibrado.
  • 4. Brinda un mayor sentido de confianza y de identidad personal, favoreciendo el conocimiento de uno mismo y de los propios valores: Entender quiénes somos es fundamental para el ser humano. Vos también querés entenderlo, ¿verdad? Estoy seguro de que sí. Entenderse es un proceso que nunca termina, según mi punto de vista personal. Escribir siempre generó en mí un sentido de paz y bienestar emocional. Cuando veo en mis escritos coherencia con lo que soy, me siento mucho mejor. Ver los cambios que hice a lo largo del tiempo para poder ser un mejor hombre, un mejor amigo y un mejor esposo siempre me hizo sentir bien. Todo esto me confirmó que la autoestima está en el lugar correcto: ni muy arriba ni muy abajo.
  • 5. Aporta claridad y ligereza mental, descargando el estrés y los pensamientos intrusivos: Una de las cosas con las que convivo todos los días son los pensamientos intrusivos. Seguido, mientras estoy haciendo una cosa, de golpe me encuentro haciendo otra. Lo mismo pasa con los pensamientos: debería concentrarme en algo y me desvío para el lado opuesto. Muchas veces, diametralmente opuesto. Por ejemplo, la última vez que estaba trabajando en un proyecto para un cliente, de repente me puse a buscar en internet cómo criar una alpaca. Me pasa seguido distraerme así… En esos casos, entiendo que estoy empezando a divagar y me pongo en pausa por 5 minutos. Escribo un poco y esto me reordena la mente. Seguido escribo una página en el cuaderno donde prácticamente me autodisciplino: «Dome, concentrate en esto por solo 30 minutos, de esta manera te vas a sentir feliz cuando termines. ¡Sabés que es así! ¿Te acordás de lo contento que te ponés cuando sacás adelante tus cosas? Bueno, dale, genial. Después buscás información sobre los criaderos de alpaca». ¡Y más o menos hago así!
  • 6. Ayuda a procesar los traumas y las experiencias estresantes, dándoles un sentido y una perspectiva: Lamentablemente los traumas son parte de la vida. No hay una persona en el mundo que no tenga un trauma debido a algo. Pero sin entrar en el terreno de la psicología, te puedo decir que gracias a la escritura procesé bien ciertos traumas, como el abandono de mi padre. Cuando sos chico no entendés el sentido de muchas cosas y las respuestas a los porqués seguido no alcanzan. Cuando empecé a escribir tenía más o menos 8 años. Recuerdo que, para no sufrir esa ausencia, escribía cómo sería para mí el padre ideal. Me hacía compañía escribir sobre eso y, con los años, le di un sentido a lo que había pasado. Logré incluso darle una perspectiva positiva a pesar de todo. Las cosas vistas desde varios ángulos tranquilizan la mente. ¡Definitivamente!
  • 7. Desarrolla la creatividad y la expresión artística, experimentando con diferentes formas y estilos de escritura: Recuerdo que cada vez que releía mis diarios de viaje, me mataba de la risa. Entre otras cosas, también me daba cuenta de mi estilo de escritura según los años que tenía. De chico, más soñador; de adolescente, más rebelde; y de adulto, un poco más realista. Estos recorridos de escritura te ayudan a crecer y te dan una pauta de cómo mejorar cada vez más. Escribir te ayuda a sacar la mejor versión de vos mismo. Y todo el mundo quiere estar con personas que dan lo mejor de sí mismas, ¿no te parece?

Estos son los beneficios que yo mismo experimenté y experimento durante todos mis viajes. También aprendí qué cosas es mejor no escribir en este tipo de diario. Como ya dije, hay métodos de escritura y ejercicios terapéuticos que podemos escribir en nuestro diario personal, ese que capaz usamos todos los días (si todavía no lo hacés, te invito a descargar mi guía gratuita donde vas a encontrar 10 razones por las que deberías empezar a escribir). Pero en el caso del diario de viaje, más conocido como «travel journal», hay cosas que deberíamos evitar anotar.

¿Qué debo evitar escribir en mi diario de viaje?

Premisa: cada uno hace lo que quiere, escribe lo que quiere y disfruta de su viaje de la manera que más le gusta. Hay quienes aman quejarse continuamente, quienes critican los lugares a los que van y su cultura o, como nos pasa seguido a los italianos, burlarse u ofender la gastronomía ajena. Yo prefiero ver el viaje como una forma de crecer y no de autodestruirse. ¡Pero bueno! ¿Qué evitaría escribir? Dejame que te explique mejor…

No hay reglas rígidas sobre qué escribir o no escribir en tu diario de viaje. Lo importante es que te sientas libre de expresarte y de ser sincero con vos mismo. Sin embargo, hay algunas cosas que podrías evitar anotar para que tu journaling sea más efectivo y placentero.

Las 6 cosas que evitaría escribir en mi diario de viaje

  • 1. Escribir solo por obligación o por cumplir, sin ponerle pasión o interés: Es mejor que escribas únicamente las cosas que de verdad te gustan en el momento en que tengas ganas o estés verdaderamente fascinado por lo que ves. La escritura tiene que ser un lindo momento, una parte del viaje, un motor que te impulse a ser un observador que cuida los detalles. Son los detalles los que nos hacen mejores personas, según mi opinión. Pero si no tenés ganas de escribir, bueno, directamente no lo hagas.
  • 2. Escribir solo los hechos, sin reflexionar sobre tus sentimientos, tus impresiones o tus descubrimientos: Seguido me encuentro escribiendo los sentimientos que me genera ver una escena emocionante o las sensaciones que tengo frente a un paisaje. Justo el otro día, acá en Paraguay, donde vivimos en este momento, vi a un nene color chocolatito con leche; estaba descalzo y con una bolsa de bananas. Se sentó en un murete, peló una banana y, como un monito, le dio un mordisco. Después la partió en dos y le dio un pedazo a su papá. Esa escena me conmovió profundamente. Esos dientitos blancos, tan contrastantes con su tez, están todavía grabados en mi mente. A esto me refiero: hacé que cada cosa en tu viaje cobre un sentido, incluso cuando parece que no lo tiene. No quería citar a Vasco Rossi, pero ahora entiendo por qué lo escribió en su canción.
  • 3. Escribir solo las cosas negativas, sin valorar lo positivo o las oportunidades de crecimiento: No aguanto mucho a los que hablan de las diferencias de manera extremadamente comparativa, pero como bien sabés, siempre hay quien le busca el pelo al huevo. Incluso en los viajes. Aprendí con el tiempo que las cosas negativas me desalientan. Quizás pienses: «¡Obvio!». Créeme que no es tan evidente, los seres humanos lo hacemos seguido. Por tendencia soy una persona positiva y optimista, pero gracias a la escritura aprendí a clavar en el papel las cosas positivas que me pasan y esto, con los años, me hizo crecer. Si querés aprender a disfrutar de la vida de verdad, disfrutá los momentos y buscá lo positivo en todo. Recordá: ¡el que no se conforma con poco, no se conforma con nada!
  • 4. Escribir de forma superficial o genérica, sin profundizar en tus pensamientos o en tus deseos: Si vas a escribir, tenés que hacerlo bien, ¡no como los mozos cuando toman tu pedido! Mejor concentrate en lo que mueve tus pensamientos en ese preciso instante. Últimamente anduve a caballo y me di cuenta de cuánto amo a estas criaturas. Tan imponentes pero al mismo tiempo tan asustadizos. Los caballos no son animales valientes de por sí, pero seguido en la antigüedad se los usaba para ir a la guerra. ¿Pero cómo hacen, siendo que son muy sensibles y que se consideran presas? En mi diario expiró que quería profundizar en este tema y así lo hice. Descubrí cosas hermosísimas y, no solo eso, escribí un artículo hermoso sobre los caballos. ¡Acá está! Pero bueno, el concepto es: no te quedes en la superficie. Después de cada linda experiencia, hacete preguntas y buscá respuestas. ¡Todo va a tener más sentido!
  • 5. Escribir de forma crítica o juzgando, hacia vos mismo o hacia los demás, sin intentar entender o aceptar las diferencias: En cada viaje que hacés, incluso cerca de casa, podés descubrir cosas interesantes; solo tenés que saber notarlas. Seguido, quien critica o juzga todo no logra ver los detalles ni tampoco cosas muy evidentes. Si ves diferencias de cultura, formas de hacer las cosas, de cocinar o de vivir, probá aceptarlas sin juzgar. Preguntate: «¿Por qué es así?». Cuando encuentres la respuesta, anotala para recordarla y entenderla. Esto te va a permitir tener una mente mucho más abierta y te vas a sentir una mejor persona. ¿Sabés por qué? Porque los demás te van a ver como una mejor persona y, créeme, va a haber quien te lo agradezca.
  • 6. Escribir de forma aburrida o monótona, sin usar la fantasía o la creatividad: Usá la imaginación cuando escribís. Aunque lo que estés viendo sea real, probá acompañar esa imagen con algo divertido. Un poco como escribí al principio sobre ese nene hermoso que comía la banana: en mi mente me imaginé a un pequeño cachorro de mono que me recordaba a Mowgli de «El libro de la selva». O si ves animales haciendo cosas graciosas, probá ponerles una voz que te haga reír o el modo de caminar de alguna persona. ¡Vas a ver que vas a convertir tu viaje en un recuerdo hermoso! También te vas a pegar unas grandes risas con tus amigos cuando en una cena juntos lean las aventuras que dejaste escritas.

Estas son algunas de las cosas que evitaría escribir. Espero que estas sugerencias te sean útiles para escribir un diario de viaje y, sobre todo, que puedan ampliar tu forma de pensar y ayudarte a crecer, independientemente de los años que tengas.

Pero como esto no es solo un artículo, sino una verdadera guía sobre el travel journaling, no termina acá; al contrario, acá llega mi pregunta favorita, por si te la estabas haciendo: ¿Cuáles son los temas sobre los que puedo escribir en mi diario de viaje? Hay muchísimos, pero todo depende de tus intereses, tus experiencias y tus objetivos. Las cosas que yo más amo anotar son:

  • Las personas que encuentro: Sus historias, sus culturas y sus costumbres. Esto es lo que más amo de los viajes: la gente. Mi esposa seguido me regaña porque le quiero ir a hablar a todo el mundo. ¡Créeme que escribiría sobre cada persona! A veces me tengo que frenar porque la sonrisa de alguien me fascinó y necesito sí o sí volcar en el papel lo que me transmitió. Otras veces veo personas solas tomando un café, me pregunto qué pasa por sus cabezas e intento imaginarlo. A New York me senté al lado de un chico que tenía una lágrima congelada en la mejilla por el frío polar que hacía. Me quedé mirándolo y me preguntaba qué estaba pensando en ese momento exacto, e intenté imaginarlo en mi diario. De eso se trata.
  • La gastronomía típica de cada lugar: No pongas solo lo que comiste, ¡describí la experiencia! Anotá los sabores nuevos, las texturas, las especias que jamás habías olido y cómo te atendieron. El diseño de los platos y las costumbres a la hora de sentarse a la mesa dicen muchísimo de la identidad de un país.
  • Los paisajes y la naturaleza: Describí los colores del cielo al atardecer, la forma de las plantas que nunca habías visto, el sonido del mar o el silencio de la montaña. Intentá buscar palabras precisas para que, cuando vuelvas a leerlo dentro de diez años, puedas cerrar los ojos y regresar a ese lugar de inmediato.
  • Tus reflexiones e ideas de proyectos: Viajar nos saca de la rutina y enciende la chispa de la creatividad. Muy seguido, estando lejos del día a día, la mente se aclara y surgen las mejores ideas para proyectos personales, bocetos de diseño o estrategias de marketing. No dejes que se escapen; dejalas selladas en el papel.

La escritura es el mejor pasaporte para tu mente

El travel journaling es un viaje dentro de otro viaje. Es la decisión madura de apagar las pantallas por un rato, alejarse del bombardeo del sistema y regalarse un momento de intimidad honesta con uno mismo en una parte del mundo que no es la nuestra.

No necesitás ser un escritor profesional ni tener una caligrafía perfecta. Lo único que necesitás es un cuaderno de bolsillo que te quepa en la campera, una buena lapicera y la valentía de mirar más allá de lo evidente para capturar la esencia real del camino. Al final, los kilómetros recorridos se miden mejor en las historias que guardás en el corazón y en el papel que en las fotos que subís a internet.

Espero que estas sugerencias te sean súper útiles para escribir tu diario de viaje y, sobre todo, que puedan ampliar tu modo de pensar y ayudarte a crecer, independientemente de los años que tengas.

Si sentís que te falta un empujón de inspiración para soltar la mano antes de subirte al avión, recordá que en la home page de mi blog podés usar el generador de ideas con superpoderes, con más de 40 preguntas introspectivas ideales para romper el hielo con la hoja en blanco. Además, te invito a descargar de forma 100% gratuita mi guía de más de 80 páginas: ¡10 razones por las que deberías empezar a escribir!, donde vas a encontrar dinámicas creativas y ejercicios terapéuticos que te van a cambiar la vida.

New York seduto accanto ad un ragazzo che si stava congelando dal freddo. Scrivere un diario da viaggio lo rende unico

A menudo me encuentro preguntando a la gente el porqué de una cosa en su ciudad. O por qué hay un cierto ingrediente en ese plato típico de ellos. Descubrirás cosas emocionantes y las verás desde su punto de vista. Por no hablar de los olores, algunos me vuelan la cabeza y los tengo que escribir para asociarlos a ese contexto que estoy viviendo. Créeme, tu diario se convierte como en un tablero de recuerdos que llevarás siempre con vos.

Los lugares que visito, sus bellezas y sus curiosidades. Sinceramente amo mucho más a las personas y la gastronomía que a los edificios o los lugares en sí mismos. Pero algunas veces anoto algún detalle estructural o paisajístico para después usarlo cuando escribo algún relato corto o hago ejercicios de escritura creativa. ¡Nunca dar por sentadas las cosas!

Las actividades que realizo, las emociones que siento, mis dificultades y mis satisfacciones. Hay cosas que en el lugar en el que vivimos no podemos hacer. Te doy un ejemplo: con mi esposa vivimos en Paraguay y nuestra casa está cerquísima de un río de dimensiones mastodónticas. De hecho, sus aguas llegan hasta Brasil, a las cataratas de Foz de Iguazú. Son maravillosas y extremadamente fascinantes. Viviendo acá cerca, aprovecho para ir a pescar aunque nunca lo hice en los 35 años de mi breve vida.

Gracias a la pesca, estoy aprendiendo a tener paciencia. También estoy aprendiendo a pensar de manera mucho más lenta y mi cerebro súper creativo me lo agradece. Tendencialmente soy muy «animado» y, por lo tanto, gracias a la escritura y al autoconocimiento, estoy aprendiendo cualidades y virtudes nuevas de las que seguramente me beneficiaré con el tiempo.

Las cosas que aprendo, los descubrimientos, las sorpresas que encuentro y las preguntas que me hago. Echando a perder se aprende, se sabe, e incluso cuando viajo intento partir con la mente lista para tener que cambiar de idea. Intento hacerme las preguntas correctas y busco las respuestas correctas. Quiero volver enriquecido, más sabio y más humilde. Cada vez que escribo asumo una actitud más positiva respecto a lo que aprendo o descubro. Digamos que la escritura me ayuda a fijar bien en la mente detalles y cosas importantes que no quiero olvidar.

Las cosas que extraño, mis recuerdos, los lazos y tus valores. Si vos también, como yo, vivís en el extranjero desde hace algunos años, sabrás muy bien lo que significa tener un poco de nostalgia. Algunas veces me encuentro escribiendo las cosas que extraño de mi país, sobre todo cuando algún recuerdo me asalta. Pero ya se trate de amigos, comida o cosas específicas de tu zona de origen, es normal sentir nostalgia. Noté que cuando escribo sobre eso logro manejarla mejor. Escribiendo, entro en lo vivo de la emoción y logro discernir la diferencia entre deseos y necesidades. Esto me vuelve más consciente. Créeme que es un excelente ejercicio porque así aprendo a buscar cosas nuevas en el lugar donde vivo.

Las cosas que me cambian, mis progresos, mi sueños y mis proyectos. Estoy seguro de que vos también sabés muy bien que los viajes te cambian, si se lo permitís. Yo aprendí muchas cosas en todos los viajes. Por ejemplo, aprendí que tengo que conformarme con lo que tengo y ser feliz incluso con poco. En otros aprendí que tener tanto a nivel material solo te vuelve más frustrado y vacío. También entendí que estar solo es útil para aprender a pensar con más tranquilidad. Podría enumerar muchas otras cosas, pero me gustaría que te concentres en tus propios beneficios si empezás a hacerlo.

Estos son solo algunos disparadores para estimular tu escritura. Podés elegir un tema para cada página, para cada día o para cada viaje. O podés mezclar diferentes temas y escribir libremente lo que te venga a la mente. Lo importante es que escribas con el corazón y con la mente abierta. Espero haberte incentivado un poco o al menos haberte dado las respuestas que buscabas.

¿Y si nunca escribí nada? ¿Cómo puedo empezar a escribir un diario? El journaling de viaje no requiere habilidades particulares o experiencias de escritura. Basta con que tengas ganas de expresarte, de contar y de recordar tus viajes. No tenés que preocuparte por la forma, la gramática o el estilo. Tu diario es solo para vos, o para quien vos quieras. Lo importante es que escribas con sinceridad y con entusiasmo.

Si necesitás ayuda o inspiración, podés seguir algunos consejos o técnicas que te sugerí antes. O podés buscar en internet o en los libros ejemplos o modelos de journaling de viaje. Pero recordá que tu diario tiene que ser único y personal, como tus viajes.

¡Te deseo una buena escritura y buen viaje!

PD: Si este artículo te gustó, contame qué escribís durante tus viajes y, si tenés otras ideas, escribilas acá en los comentarios.

PPD: Si en cambio no sabés justamente por dónde empezar, probá el generador de ideas y descargá la guía gratuita.

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